Definiendo la misión de la empresa

Posted by Ysirr García | Posted in Administración | Posted on 30-09-2009

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El problema más grande al que se enfrentan las organizaciones modernas hoy en día, es que muchas de ellas están basadas en ambición, sueños y deseos igual que las empresas de la vieja guardia, pero muy pocas de ellas tienen un fundamento sólido sobre el cual descansar. El avance creciente de las tecnologías de la información ha hecho que exista un nuevo grupo de empresas de este tipo, basadas en un modelo de negocios bastante agresivo pero con poca visión a futuro, debido principalmente a la falta de pensamiento administrativo de muchos de sus fundadores. Aunque esto esta cambiando muy rápidamente, en realidad no es nada nuevo hablar de empresas sin una meta en la vida, porque recordemos que una empresa es eso, una persona, quizá no visible, pero al fin persona y todo eso aunque la teoría de la ficción diga que sólo el ser humano puede ser considerado persona, pero no voy a entrar en debates filosófico – jurídicos en este momento.

Lo cierto es que toda empresa, necesita y debe tener una misión bien clara y definida. Ella, es el camino a seguir que todos los elementos activos, pasivos y organizacionales deben seguir, es decir, se mide la calidad del administrador por el nivel de cumplimiento que todos los actores internos y externos muestran hacia la misión de su compañía. Pero la misión no es una frase demagógica lanzada al azar y con la mayor de las pretensiones posibles, debe estar bien fundamentada y significar crecimiento, deseo de superación constante y servicio eficiente (algo de lo que hablaré mucho después) En palabras más simples la misión de mi compañía debe reflejar:

  1. ¿A qué me dedico?
  2. ¿Qué es lo que quiero conseguir?
  3. ¿Cómo lo quiero conseguir?

Por supuesto, la misión de la empresa NO ES UN DOGMA como muchos pensarían. De hecho, es el deber del capacitador o del personal de recursos humanos el hacérsela saber a cada nuevo empleado, y siempre habrá formas sutiles de recordar a los empleados más antiguos que tienen una misión a seguir. Nunca intente meterles la misión a la fuerza, no conseguirá nada, salvo la antipatía, molestia y desgano de sus subordinados que por supuesto afectará negativamente su desempeño. Por supuesto y como siempre, no olvide darle el ejemplo, viviendo cada día en pro de la consecución de la misión que ha sido trazada.

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